martes, 3 de febrero de 2015

HOTEL MIL ESTRELLES

Buenos días !

Bienvenidos/as al nuevo blog! Estoy muy contenta de volver por aquí con un montón de aventuras nuevas que contaros.

Este año parece ser que fuimos muy buenos y los reyes magos nos trajeron una noche de hotel en el Hotel Mil Estrelles ,  en un lugar mágico, lleno de paz, tranquilidad y miles de estrellas.







En primer lugar tengo que decir que es el hotel  menos hotel que he estado nunca pero el mas acogedor, sin duda.

Cuando llegamos, la directora nos recibió con mucho cariño ofreciéndonos una copita de cava y frutos secos en un salón más que bonito junto al calorcito de la chimenea. Nos encontrábamos ni más ni menos que dentro de una casa del siglo X restaurada al más estilo campestre.

En la planta baja se encuentra el despacho para realizar el chek - in y el chek out, un flotarium, un baño comunitario, la cocina  y el comedor. Subiendo unas escaleritas, en la parte de arriba encontramos tres habitaciones con los muebles de madera, baño, camas grandes y un proyector en cada una de ellas que dibuja estrellitas en el techo.

















Y  para los más atrevidos como nosotros, en el exterior de la casa encontramos las burbujas, todas con bonitos nombres de constelaciones y a cierta distancia entre ellas para preservar la intimidad ya que parte de la burbuja es totalmente transparente.



Nuestra burbuja se llamaba Polaris, esta formada por 3 burbujas, en la primera esta el comedor, con una preciosa decoración vintage con tonos verdes, un banco, un colgador y una mesa con dos sillas donde cenamos un menú degustación delicioso.









En la segunda burbuja, la más grande de las 3, esta la cama, con un cabecero hecho con puertas antiguas y unas lamparas que creo que voy a poner en mi casa, que bonitas, oye!
La mesita de noche es una silla sin respaldo y enfrente de la cama teníamos un mueble con un ipod con música relajante y una iluminación de leds en el suelo que nos rodeaba, la cual podíamos graduar, más o menos luz.







Y en la tercera y última burbuja, el baño! Eso era de película, menuda bañera, allí cabíamos David y yo y aún sobraba espacio. 






Y os preguntareis, pero no pasasteis frío? la burbuja no se deshincha? da sensación de claustrofobia?
Pues la respuesta a todas estas preguntas es NO!

Nuestra burbuja tenía 3 radiadores a 40 grados, así que estábamos calentitos como un turrón. Tiene una maquina compresora en el exterior la cual no deja ni un segundo de entrar aire en el interior de la burbuja y al ser totalmente transparente te sientes más libre que nunca, viendo todo lo que te rodea en medio de la naturaleza.

Cuando anochece ves todas las estrellas justo encima,  esa sensación nos encantó, nos enamoró y nos dejó patidifusos. Y por la mañana escuchar los pajaritos cantar y ver el bonito azul del cielo fue de los mejores despertares que hemos tenido. No pudimos empezar mejor el año!!

Ah ! y el desayuno, rico rico, con una gran variedad de productos de la zona, embutido, fruta, zumo y magdalenas.

Así que si queréis vivir una experiencia única, romántica y en un sitio mágico no dudéis en reservar la burbuja que más os guste ! Os encantará muy mucho . Nosotros ya estamos pensando en volver, para disfrutar del magnífico jacuzzi  y volver a relajarnos en el flotárium .


2 comentarios:

  1. Hola Ariadna encantada de poder leer tu blog me encanta poder conocer nuevos sitios y si eres tu quien los recomiendas aún mas.
    Besos

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  2. Any nou, blog nou. Doncs el guardarem al feed per anar seguin els teus viatgets.

    Un peto!

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